¿Sabes de comunicación canina? (I)

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¿Sabes comunicarte con tu perro?

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¿Sabes comunicarte con tu perro? (I)

Comunicación canina

El mayor de los problemas de la convivencia con tu perro es que no sabes comunicarte con él.

Uno de los mayores problemas que tienes con tu perro es que hace lo que quiere cuando quiere. Si le llamas, a veces viene y a veces no. A veces viene a la primera y otras veces viene a la cuarta llamada. Cuando le pides que se siente, unas veces lo hace a la primera y otras veces tienes que repetírselo varias veces: sienta… sienta… sienta ¿Por qué unas veces te obedece y otras no? Es posible que esté fallando la comunicación.

¿Te has parado a pensar alguna vez de cuántas maneras puedes comunicarte con tu perro? Al igual que lo haces con otras personas, te comunicas mediante el lenguaje verbal y el lenguaje no verbal: posturas, gestos, tensión muscular, miradas, etc.

Seguro que más de una vez has dicho o pensado “Es que ya sabe lo que voy a hacer antes de que lo haga!” Ja! otra parte de la comunicación con tu perro: los indicios.

Esto se complica cada vez más pero… no nos adelantemos y tratemos de aclarar todos estos términos a ver si te ayudan. Vamos a intentar ir pasito a paso para no dejarnos nada en el camino.

Conceptos

Comunicación verbal. Para el hombre lenguaje verbal, para el perro comunicación auditiva. Para el hombre, para ti y para mí, el lenguaje verbal es aquel que emitimos a través del verbo, mediante palabras y sonidos. Como ser humano que eres, tienes una capacidad inigualable de decir la misma cosa de innumerables maneras, además de dar significado a innumerables connotaciones y gradientes dentro de un mismo calificativo: Este plato esta bueno. Este plato está buenísimo. Este plato está exquisito. Este plato es un manjar. Y así hasta el infinito y más allá.

Si trasladamos nuestro lenguaje verbal al perro nos podría quedar algo así: Ven aquí. VEN AQUÍ! Leo… ven. Leo! ven aquí. Leo! aquí! Ven aquí, guapo! y mucho más…

¿Qué estás haciendo? Literalmente: estás volviendo loco a tu perro. Eres consciente y tienes asumido que para enseñarle cinco, sí, cinco palabras tienes que contratar a un adiestrador: Ven, sienta, tumba, quieto y junto. Pero tú vas más allá, tú puedes conseguir que entienda sinónimos o distintas frases con el mismo significado.

Perro sobre excitado por las expectativas de la comunicación caninaVoy un poquito más allá, aún no he visto a ningún perro hablar. Tal vez sea por eso por lo que hay que trabajar, con la precisión de un cirujano, para enseñarle al perro esas cinco palabras básicas, para que vuestra convivencia diaria se convierta en algo cómodo. Por supuesto que puede aprender más, pero requieren más trabajo, tiempo y dedicación. Por el momento nos quedaremos con las básicas, como digo siempre “Si obedece a la llamada, el resto nos sobra”.

Además de las palabras, en el lenguaje verbal utilizamos la entonación. Ups! la entonación, vaya si tiene importancia este aspecto del leguaje!Aún recuerdo cuando los profesores decían mi nombre, no solía gustarme la entonación: a esconderse tocan!. Sin embargo, la entonación de mi abuela al llamarme era completamente distinta, iba sin pensármelo, algo bueno había: unas palabras, unas pesetitas, una chuche…

Si llamas a tu perro con una entonación recia y seca tienes pocas probabilidades de que venga o, si lo hace, lo hará con un estado anímico negativo. Por el contrario, si llamas a tu perro con una voz dulce y agradable, que transmita positivismo y buen rollo, tienes muchas posibilidades de que acuda… y con buen ánimo.

Esto es la entonación. La entonación debe ir acompasada de la intención o conducta realizada por tu perro, no puedes reñir a tu perro con un tono agradable o premiarlo con un tono serio.

Resumiendo

Tu perro no habla, emite sonidos y diferentes longitudes de onda, aunque tiene capacidad de aprender palabras. Pero cada vez que empiezas a hablarle le complicas la vida, para él la comunicación auditiva es más simple, aunque como veremos más adelante, se complemente con otros modelos de comunicación. Por ello debes hacerle la vida más fácil y tratar de ser consciente utilizando el menor número de palabras posibles.

Si a ese control verbal le sumas el control tonal vas a empezar a ver resultados inmediatos en la relación con tu perro. Trata de utilizar la lógica natural para convivir con tu perro, como lo haría otro perro. A veces bajar a su mundo, ponerte literalmente a su altura, te puede aclarar muchas percepciones suyas y te ayudará en vuestra relación y convivencia diaria.

Practica ser consciente sobre tus emisiones verbales y el tono de las mismas, aumenta tu conocimiento reflexivo sobre tus actuaciones con tu perro.

En el campo del Dog Coaching, adiestrandog colabora con El Club del Parque.

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Sobre el autor:

Soy Dog Coach fundador de Adiestrandog. Con más de 20 años de experiencia en diferentes empresas y sectores, he podido desarrollar mi propia marca personal como valor añadido a mis proyectos. Mi motivación es la satisfacción del cliente y la prestación de ayuda necesaria. Mi trabajo requiere ser metódico a la vez que creativo. Mis áreas de competencias, además del Dog Coaching, son el Análisis, Asesoramiento, Formación, Administración, Diseño Gráfico y Web y Gestión de Equipos. La comunicación es la llave del éxito.
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Comentarios

  1. lola castro  marzo 3, 2016

    Ha sido interesante lo de no trasmitirle al perro el mismo mensaje con varias formas diferentes. Me ha hecho pensar, que de hecho cuando más fácilmente atiende a mi llamada es cuanto más cotidiana es la situación. Intento explicarme, siempre al volver a casa, le pongo la cadena en la misma plaza, a la misma distancia y casi que mi gesto está automatizado… Y el suyo también.
    Eso encaja con lo que tú dices, Hugo.

    Gracias por hacerme reflexionarlo.

    responder
  2. Hugo Galve  marzo 5, 2016

    Bravo! Es grande cuando te das cuenta de la influencia, involuntaria, que tienes sobre tu perro.
    Como todo, cuanto más se practica una conducta más nuestra es y,por tanto, la realizamos más naturalmente.
    No pares de observar y reflexionar sobre las conductas de tu perro, resultado de tus acciones.
    Muchas gracias, Lola, por tu tiempo y esfuerzo.

    responder

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