Comentarios

  1. Cristina  febrero 11, 2016

    Fantástico artículo.

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  2. Carlos Míllara  febrero 11, 2016

    Hola, Hugo,
    Gracias por el artículo. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Por suerte o por desgracia (lo cierto es que no sé si es bueno o malo), hay grandes profesionales y conocedores de la psicología y el comportamiento canino dentro del colectivo de los etólogos, como también dentro del colectivo de los adiestradores.
    El hecho de vanagloriar o criticar a unos u otros por llevar la etiqueta de «etólogo» o «adiestrador», sin entrar en las formaciones y experiencias de cada uno, así como en sus métodos de trabajo, me parece totalmente erróneo.
    Una vez más, gracias y un saludo.

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    • Hugo Galve  febrero 12, 2016

      Muchas gracias, Carlos.
      Veo que has entendido la idea de mi publicación.
      Me lleno de satisfacción cuando una persona con tu curriculum y trabajo de campo me felicita.
      Gracias nuevamente por dedicarme parte de tu tiempo.

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  3. Alberto León  febrero 11, 2016

    Me atreveré a decir que habemos muchos veterinarios etologos día a día nos enfrentamos a pacientes como los que mencionas. Si bien es cierto que muchos nos formamos en laboratorios… No demerita lo mucho que se puede adquirir de conocimiento, si, el trabajo de campo es importante, pero más importante aún es saber lo que esta pasando, por qué esta pasando y que vamos a hacer para prevenir o corregir. Entender las bases neutrales de un problema conductual no sólo te ayuda a entender el problema, también te ayuda a encontrar nuevas alternativas de tratamiento más amigables con el paciente y no quedarnos con jalones de correa o dar premios solo por que he leído o me han enseñado que eso funciona. El conocimiento de los procesos cognitivos también ayuda a poder elaborar el mejor plan de trabajo para nuestros pacientes… No sólo se trata de poner un collar y una correa y enseñar 3 órdenes. Mucho conocimiento es digno de alabanza, pero la pregunta es… Ese conocimiento es el adecuado para la especie que trabajamos? Cuantas personas no entrenan a sus mascotas con métodos obsoletos vistos en televisión, revistas o leídos en libros, y me dirás… Funcionan! Claro que funcionan! Pero nuevamente hago la pregunta… Es acaso ese el mejor método para trabajar con nuestras mascotas?
    Por último quiero agregar que no es quitar mérito a nadie… Yo mismo tengo un hermano adiestrador que conoce mucho de comportamiento y sabe más que yo en cuestiones de adiestramiento, ambos trabajamos genial! Pero el tiene límites en el conocimiento que no debería pasar al igual que yo como etologo. Por tanto… Zapatero a sus zapatos… Evitemos el intrusismo!

    Saludos desde México!

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    • Hugo Galve  febrero 12, 2016

      Ante todo, Alberto, quiero agradecer tu comentario, lleno de contenido lógico y con fundamento.
      Creo que el hecho de tener un hermano adiestrador te hacer ver y entender mis palabras y el trabajo del adiestrador.
      Como bien dices, el adiestrador no sólo se dedica a poner un collar, tirar de él y dar 3 órdenes. Es una de las cuestiones que critico, esa asociación está muy desfasada.
      Hoy en adiestrador no es el que amaestra o instruye a un perro (en este caso) y no tiene como única herramienta un collar y una correa. Es cierto que la televisión ha hecho mucho daño, también ha enseñado opciones, pero esto es harina de otro costal.
      El adiestrador de hoy día tiene que realizar una formación, previa y constante, no sólo en técnicas de aprendizaje, refuerzos o inhibidores, etc. Eso es el menor de sus valores.
      El adiestrador actual (y no me refiero a un Dog Coach) tiene que tener conocimientos en psicología, tanto canina como humana. Ay! querido amigo, no sólo hay que trabajar con un perro, también con su dueño. El dueño, ese factor tan importante como más del 50% del adiestramiento del perro.
      Aún así, no trato de desmerecer a nadie, menos aún a un veterinario, quien merece todo mi respeto por su dedicación y formación. Lo que trato de decir, al igual que tú, es zapatero a tus zapatos. Si yo me cruzo con un cliente al cual no voy a ser capaz de resolver el problema, mi ética personal y laboral hace que lo desvíe a otro profesional preparado para solucionar el problema. Es más, creo que ese acto me asienta como profesional de confianza, por la honestidad, algo que escasea en el mundo del perro.

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  4. Rafael Luna  febrero 11, 2016

    Hola , me llamo Rafael Luna Murillo, soy veterinario hace 25 años y Master en Etología por la UCO , perfil profesional.Mi trabajo fin de Master se titula ; La Clinica Amable con los gatos : una necesidad para el gato, el propietario y el veterinario.
    Como ha dicho un veterinario etólogo clínico es un especialista que suele dedicarse a los problemas de conducta de perros y gatos y es un estudio de postgrado.Como sabe hay que descartar problemas orgánicos antes de dedicarse a diagnosticar un problema de comportamiento. Y los tratamiento completos se basan en en 3 pilares: reconducción de la conducta, medicación y enriquecimiento ambiental.
    El problema lo tenemos en cuanto a ustedes no hay reconocimiento oficial de sus estudios si es que los tienen por mucho que sepa y se gane la vida con ello.Conozco a muchos profesores que lo son por este camino.Coincido con usted en que no todos los veterinarios saben sobre conducta animal pero si le digo que en mis tiempos yo no tuve ni una asignatura sobre ello porque se suponía que debía saber cual era el comportamiento normal de las especies veterinarias creo que se alarmaría.
    Se de muchos psicólogos que han hecho el mismo master que yo y coincido que la investigación en etologia no está al alcance de todos, solo de doctorandos e investigadores.Gracias a ellos sabemos hoy lo que sabemos y usted también porque la ciencia es lo que tenemos que aplicar en esto , inclusive en sus técnicas de adiestramiento.Un saludo

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    • Hugo Galve  febrero 12, 2016

      Estimado Rafael, sí, estimado, por sus estudios, dedicación e intervenciones en distintos medios.
      No voy a poner ni un pero a que lo primero que hay que hacer, en cualquier posible caso de comportamientos inadecuados, es un descarte e posibles problemas orgánicos. Totalmente de acuerdo y esa es mi primera premisa. Gracias a ello me enorgullece decir que colaboro con veterinarios a este respecto.
      Gracias a veterinarios, máster o doctores que han dedicado su tiempo a la investigación sobre la psicología animal, los adiestradores pueden avanzar en su formación que, como bien dice, el hecho de no estar reglada no los hace desmerecedores de elogios o críticas por sus trabajos.
      Pero mi crítica versa sobre el desfase existente sobre la visión actual del adiestrador.
      Hasta hace poco no sabía como denominarme laboralmente, incluso en una ocasión me llamaron perrólogo. Y me gustó, pero no era comercial (también de pan vive el hombre). Entonces, tras realizar cursos de psicología (humana) encontré el término tan de moda Coach. Creo que Dog Coach engloba todo mi trabajo, principalmente asesorar a los propietarios, acompañarlos, guiarlos y formarlos.
      Pero quiero insistir, nunca he pretendido ni pretendo desmerecer el trabajo del veterinario. Aunque hay algunos… pero no se preocupe, en menor medida que en el sector del adiestramiento.
      Muchísimas gracias por dedicar su tiempo a leeerme y a molestarse en opinar. Me gratifica enormemente recibir comentarios y críticas, creo que me hacen mejorar como profesional.

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  5. Hugo Galve  abril 26, 2016

    Thanks a lot, Tom, for spend your time in my publications. It´s a very nice satisfaction have a Poland reader.

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